A nosotros nos matan, algo de la CaravanaUSA en Montgomery

30 de Agosto de 2012, Diego Enrique Osorno/Reforma 

MONTGOMERY,  Alabama.- La primera integrante de la Caravana por la Paz que habló ayer ante miembros de la Asociación Nacional para el Desarrollo de la Gente de Color (NAACP por sus siglas en inglés) fue Martha Valles, una chica de 18 años que se exilió en Estados Unidos, luego de que su hermana Marisol -fugaz y famosa jefa de la policía de Praxedis, Chihuahua- fuera amenazada de muerte.

En un salón de las afueras de esta Ciudad que es la cuna del movimiento de los derechos civiles de Estados Unidos, la joven narró los días de pesadumbre en México.

Los integrantes de la organización afroamericana más importante escucharon su testimonio y luego el de Daniel Vega, otro joven de 18 años, exiliado también después de que seis familiares suyos fueran asesinados por el narco en Chihuahua.

“Este domingo voy a cumplir un año de que me vine a Estados Unidos con mi familia. La última vez que estuve allá, un día llegaron un grupo de hombres armados a mi casa. Nos tiraron al piso a todos y empezaron a preguntarse a quién se llevarían: si a mi mamá o a mi tía.

“Al final se llevaron a mi tía. Desde entonces no sabemos nada de ella. No hemos encontrado su cuerpo. No la podemos enterrar. Para ellos, los malos, la vida y todo es un juego, pero para nosotros no”, dijo en el salón de la NAACP, ante más de doscientas personas que escucharon también otros testimonios de víctimas de la guerra del narco en México.

Carlos Castro, a quien le desaparecieron su familia en Veracruz, preguntó a los anfitriones de la Caravana por la Paz, cuánto les había costado conseguir las libertades que gozaban, mediante la lucha que encabezó el reverendo Martin Luther King, hasta antes de ser asesinado. “No sabemos si a nosotros la libertad nos está costando más de 60 mil muertos”.

Kid Johnson, el consejero de la localidad, rememoró la lucha iniciada por la comunidad afroamericana en los cincuenta en contra de la segregación racial que en estados como Alabama tenía su punto más alto. “La lucha no se gana de la noche a la mañana. Hace falta organización. Mucha organización”, dijo.

Rosa Parks es el nombre de una mujer negra que un día decidió no ceder su asiento en el autobús a un hombre blanco, tal y como lo demandaban las leyes locales de Alabama en aquellos años. Con ello comenzó una serie de manifestaciones en la región y luego nacionales, para exigir el fin del racismo oficial.

Parks, quien es llamada “La Mamá de las Libertades Civiles” de Estados Unidos, pertenecía a la organización que ayer recibió a la Caravana por la Paz y que decidió apoyar su camino hasta Washington.

En una conferencia de prensa previa a la recepción en Montgomery, el líder del Movimiento por la Paz, Javier Sicilia, agradeció el apoyo y dijo que era hora de la unión afroamericana y latina para detener la guerra contra las drogas en Estados Unidos.

“Aquí las comunidades afroamericanas y latinas están siendo criminalizadas, pero del otro lado, en mi país, están siendo desaparecidas, desplazadas, asesinadas y decapitadas y torturadas como en la época de los linchamientos que hubo aquí en Alabama.

“Todas las libertades y los derechos civiles que ustedes consiguieron se están perdiendo a causa de esta guerra absurda. A ustedes los encarcelan y a nosotros nos matan. No podemos permitirlo: los afroamericanos, los latinos y los pobres somos la misma familia y estamos siendo agredidos. Por eso vino la Caravana, para poner esto sobre la mesa de la cocina. Tenemos que resolverlo”.

La reunión de la NAACP con la Caravana por la Paz terminó cuatro horas después de que iniciaron los testimonios de las víctimas de la violencia mexicana.

Acabó con cantos de música gospel por la graduación de ocho miembros de la comunidad afroamericana local, quienes habían tenido problemas de adicción a las drogas. Los jóvenes, vestidos de toga y birrete color azul metálico, tenían la edad de Martha Valles y Daniel Vega, los jóvenes mexicanos desplazados que viajan con la Caravana por la Paz.

La celebración de la graduación de los antiguos adictos era un mensaje de los anfitriones a los miembros de la Caravana. El mensaje de que sus historias de dolor, algún día, podrían transformarse en otra cosa.

Ver en fuente

Diego Enrique Osorno/Reforma 

This entry was posted in Montgomery, Boletines de Prensa , Cobertura de Medios and tagged . Bookmark the permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>